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martes, 7 de septiembre de 2010

Los Momentos

Tus gritos no se acabaron, son eternos, se repiten, oscilan en mi cabeza, me cuentan una y otra vez las mismas palabras de mierda. No es que no sean necesarias, sino que están de más, y lo único que deseo en este momento es no tener que repetir tus mismas frases sucias en mi vida. Subiste el volumen de la radio para tratar de callar tu voz que rebotaba en las ventanas cerradas del auto, subiste el volumen a la radio y Eduardo Gatti quería decirme algo, pero "Los Momentos" se oía tan lejos.
Me da miedo tu rostro hiriente, me da miedo esa arrogancia que te invade, es la misma que nace de mis entrañas, es la misma que me regalaste. No quiero que esos ruidos que ya no son palabras entren por mis oídos cansados y salgan por mi boca, no quiero dirigirlos a nadie, nadie las merece. Es cuando trato de despertar de un sueño más o menos eterno, es cuando trato de no convertirme en tu lado amargo, el lado que nunca me gustó, el lado que sabe hacer daño. No te culpo, no te critico, no te digo nada, estoy harta de escuchar lo mismo de siempre, mientras más rápido me calle, más rápido tú lo harás.
Te quiero, eres tan especial, eres tan único, pero sabes como hacer sentir mal a una persona, sabes como hacerme sentir con deseos de ser sorda y no escucharte, ciega y no mirarte. Y sigo sin juzgarte, sigo sin dejar de amarte, no nos ha tocado fácil, la vida no es fácil ni quiero que lo sea. Pero mis miedos nacen cada vez que mencionas las mismas palabras, no puedo pedirte que no las repitas, porque no lo dejarás de hacer, pero seguiré pidiendo ser ciega y sorda. Nos vemos mañana, pasado y siempre, no quiero alejarme porque tengas la boca suelta, trataré de dejar mi boca en su lugar, y que te siga admirando como una hija a su padre.

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